2018 · 02 · 20

De las prisiones a Gaza: el sistema punitivo de una ocupación ilegal

A pesar de la ilegalidad de la ocupación, Israel mantiene encerradas a alrededor de 6.000 personas palestinas. Las organizaciones de derechos humanos reclaman la aplicación de la Convención de Ginebra en territorio ocupado. La gente detenida son prisioneros de guerra, pero Israel no lo estima así. Desde el 15 de febrero los y las encarceladas en régimen de detención administrativa boicotearán los juicios de los tribunales israelíes

Artículo de ISABEL PÉREZ  20 febrero, 2018
 
De las prisiones a Gaza: el sistema punitivo de una ocupación ilegal
Concentración en Zaragoza en apoyo al Pueblo palestino. Foto: Pablo Ibañez (AraInfo)
 

El joven palestino Mustafa Al-Moghrabi dice no recordar qué sucedió minutos después de que un grupo de colonos israelíes empezara a propinarle una paliza. Mustafa salía de rezar de la mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén cuando los colonos se le abalanzaron. Sin embargo, el video del joven yaciendo en el suelo, convulsionándose y sangrando será recordado por la opinión pública durante mucho tiempo.

[Advertencia: este vídeo contiene imágenes que pueden herir la sensibilidad]

“Fueron 10 o 15 colonos. Yo salía de la mezquita y oí que me decían algo. Me volví a ver qué decían. Hasta que no vi el video no supe qué me había sucedido”, explica el joven en una entrevista.

Tanto él como su familia saben que dicho grupo no será detenido por las autoridades israelíes que mantienen los territorios palestinos de la franja de Gaza, Cisjordania y Jerusalén-Este, bajo ocupación desde 1967. En este régimen la entidad ocupante, Israel, aplica un sistema judicial desigual e injusto para la población nativa palestina. Para esta, juicios militares, independientemente de si son menores de edad. Para las personas judías que colonizan las tierras y habitan en varios de los asentamientos ilegales en los territorios palestinos, un sistema civil.

Poner un velo ante la opinión pública

Ahed Tamimi es el rostro de los más de 350 niños y niñas palestinas encerradas en cárceles israelíes que deben pasar por juicios militares. El pasado 13 de febrero, una vez más, el juzgado volvió a retrasar su sentencia. La sesión, además, fue a puerta cerrada.

“Eso no está bien. Necesitamos que los medios de comunicación y la gente vea lo que está pasando.- Explicó el padre de Ahed ante las cámaras que acudieron a grabar a la niña prisionera.- No confiamos en esta corte, tampoco en este sistema. Tememos lo que tengan preparado para Ahed y su madre”.

Hasta el momento todas las sesiones habían sido públicas. La defensa de Tamimi, la abogada y defensora de los derechos humanos israelí Gaby Lasky, dijo que la razón de que el tribunal decidiera celebrar la sesión a puerta cerrada es el miedo a la opinión pública.

“El tribunal tiene miedo de que la gente venga, entre y vea lo que está sucediendo: la infracción sistemática de los derechos de los y las niñas palestinas.- Explicó Lasky a la salida del juicio.- Ahed tiene derecho de resistir la ocupación. Eso no es una conducta criminal. Hoy hemos presentado declaraciones preliminares diciendo que la ocupación no es legal y, por ende, la legitimidad de este tribunal es cuestionable”.

A Ahed pueden caerle 12 años de prisión por “resistir la ocupación”, esto es, participar en protestas y marchas en su aldea de Nabi Saleh en Cisjordania. Ahed fue detenida el 19 de diciembre de 2017 tras haber abofeteado a un soldado israelí en los alrededores de su casa, poco después de saber que su primo Mohamed de 15 años había sido disparado en la cabeza y estaba en coma en un hospital.

Boicot a los juicios por detención administrativa

A pesar de la ilegalidad de la ocupación, Israel mantiene encerradas a alrededor de 6.000 personas palestinas en cárceles extendidas tanto en territorio palestino ocupado como en Israel. La población palestina se ve forzada a defenderse dentro de un marco legal creado para favorecer la detención y, si la propuesta de ley sigue avanzando en la Knesset, incluso la ejecución de personas palestinas. Las organizaciones de derechos humanos no dejan de repetirlo: en territorio ocupado debería aplicarse la Convención de Ginebra. La gente detenida son prisioneros de guerra, pero Israel no lo estima así.

Desde el jueves 15 de febrero, tal y como apuntó el Club de Prisioneros y Prisioneras de Palestina, los y las encarceladas en régimen de detención administrativa boicotearán los juicios de los tribunales israelíes. Al igual que está ocurriendo con Ahed Tamimi, sus sentencias entre rejas de la ocupación sufren continuas prolongaciones. Lo que hace que una detención administrativa que a priori dura uno, dos o tres meses, se convierta en una condena de años. Esto provoca que el estado psicológico de las y los prisioneros decaiga al desconocer totalmente lo que puede suceder.

“Comenzaremos un boicot abierto a todos los tribunales de detención administrativa porque creemos que el núcleo de la resistencia a esta política proviene del boicot a este sistema jurídico israelí.- Reza el comunicado del boicot.- Llamamos a los medios, a los comités jurídicos y públicos a que nos apoyen en esta campaña.”

La detención administrativa permite a Israel encarcelar a gente palestina sin que esta tenga derecho a una defensa justa, manteniendo los cargos en secreto, una práctica en contravención de las leyes internacionales.

Gaza, la cárcel al aire libre, agoniza

En los últimos siete días, las fuerzas israelíes han herido a 45 civiles palestinos, incluyendo 17 menores, en Cisjordania y la franja de Gaza según indica el Centro Palestino para los Derechos Humanos (PCHR).

“Veintiséis fueron heridos en la franja de Gaza, entre ellos 10 menores y 2 pescadores.- Apunta el Centro.- En la franja de Gaza, además, las fuerzas israelíes continuaron sus ataques contra pescadores poniendo en peligro sus vidas y su única forma de subsistencia”.

Los organismos internacionales y locales alertan de la peligrosa situación que se vive en la franja de Gaza cuya economía podría derrumbarse en un periodo de dos meses si las condiciones y el bloqueo no se solucionan.

Las protestas se suceden en toda la franja. Unas veces son jóvenes que acuden a la Línea Verde, otras agricultores, comerciantes o estudiantes que realizan sentadas en las inmediaciones de los inaccesibles pasos fronterizos.

En el paso Beit Hanún- Erez administrado por Israel se ha alcanzado el récord de menos permisos otorgados para casos médicos. En una nota de prensa conjunta, el Centro Al Mezan para los derechos Humanos, Amnistía Internacional, Human Rights Watch, la británica Ayuda Médica para Palestina (MAP) y la israelí Médicos por los Derechos Humanos, denunciaron que en 2017 murieron 54 personas mientras esperaban un permiso israelí para salir a tratarse.

“Vemos que Israel niega o retrasa cada vez más el acceso al tratamiento de cáncer y otras enfermedades, tratamientos que salvan vidas fuera de Gaza. Vemos un número sorprendentemente alto de pacientes palestinos que mueren, mientras el sistema de salud de Gaza está sometido a medio siglo de ocupación y una década de bloqueo”, dijo Aimee Shalan, director ejecutivo de MAP.

La Oficina de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios en territorios palestinos ocupados (OCHA en sus siglas en inglés) señala que el total de días en 2017 que Egipto abrió el paso de Rafah fueron 36. Recientemente se abrió de nuevo durante tres días y con restricciones, pero la lista de espera asciende a más de 20.000 personas, incluyendo casos humanitarios.

Fuente: AraInfo.org